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Una invitación a tanto obrero urbano que, sentado frente al PC, quiere un rato para relajarse y de paso, rebelarse pasivamente contra el sistema. Algo así como Ghandi pero con más pelo.

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Lunes, 28 de noviembre de 2005

CANELA

Como en un cliché gringo, cuando chico alguien me envenenó mi perro y de ahí no pesqué más a los animales. O peor, les agarré una tirria tan incomprensible como violenta... hasta que llegó Canela.

Si no estuviera empeñado en mi deseo de derribar mis propios complejos y evolucionar, no les hablaría de un tema tan mamón y peligrosamente ambiguo como mi perra. Pero la cachorra de beagle me tiene feliz y merece un espacio en el ciberídem.

La canela es el feliz fruto de una intensa negociación con mi polola, en la que ella quería un animal distinto a quien les habla y yo quería complacerla, pero con una raza de tamaño razonable que me pudiera acompañar en mis trotes dominicales que ejecuto dos, e incluso tres veces al año.

Evidentemente, este interés deportivo excluía todas las razas que te caben en la mano, como los insufribles poodle o los más pajeros como los Basset Hound, precisamente las razas más ad hoc para criar en un departamento.

Yo por mi parte pujaba por un Boxer, un Labrador o cualquier raza que pudiera usar un collar de cadena y no una cintita en el pelo. Al final mi consorte, que sabe más de perros que yo, me presentó esta raza desconocida: el beagle.

Pa los que sean como yo, y coman siempre el mismo sabor de helado, crean que todas las tortas se llamen "tortas", y le digan "celeste" al calipso, sabrán también que un perro es un perro y pagar más de 10 lucas por un animal que puedes encontrar literalmente botado en la calle, parecería una soberana lesera.

Pero a fuerza de pucheros femeninos y mi natural tendencia a contradecir mis tendencias naturales, opté por comprar un beagle por internet. Finalmente, encontré uno (una) en Rancagua. Junto con el precio, donde logré el primer regateo exitoso de mi vida, conseguí además que me lo trajeran a Santiago.

No bien llegada la perrita, tuvo el coraje de mearse y cagarse en la oficina de mi jefe. Ese espíritu temerario y completo desprecio por las figuras de autoridad (cosas de las que yo adolezco) terminó por conquistarme.

No contaba con que Tur Bus tuviera prohibido el traslado de animales en los asientos, así que luego de un agradable viaje en metro en noviembre a la hora peak con un perro en brazos, tuve que meter a la cachorra a mi mochila y hacerme el hueón mientras el auxiliar miraba el sospechoso bulto que se movía en mi espalda. Menos mal que la perra pataleaba en silencio, así que parecía más una convulsión mía que un polizonte canino. Cuando ya estábamos en plena carretera, decidí liberarla para consentirla en su feo hábito de respirar. El auxiliar, impotente al ver a la bicha durmiendo, simplemente me sugirió taparla un poco "para que el resto de los pasajeros no se moleste" (?).

En Valpo la esperaba todo un comité de bienvenida, compuesto por mi polola, su madre, la mía y una sobrina de entre siete y nueve años. Todo el aquelarre se abalanzó sobre la recién llegada mientras yo, único machote del lugar, era premiado con kuchen y tostadas.



Ya han pasado 3 semanas de ese evento, y la pena que antes me daba ver boxers como el que me envenenaron ya está superada. Ahora tengo a la Canela, que me babea zapatillas, me despierta de madrugada, me mordisquea los dedos de los pies y deja pasteladas por todo el lugar. Increiblemente, estoy chocho y convirtiéndome en una de esas personas rayanas en la zoofilia de las que me solía burlar.

¿A dónde voy con todo esto? A que quizás la razón de que quiera tanto a la Canela es por ser una demostración viviente de que puedo cambiar y mejorar, que sólo se necesita tiempo y una oportunidad.

Cuídense y nos vemos.

Por: Malaquias Valderrama | General | Comentarios (11) | Referencias (0)

Comentarios

Mira mi estimado perro, conociendote mas menos unos 18 años, ya me parecia raro tanta frialdad con nuestros "hermanos menores", me parece que el boxer era la desición mas acertada bonachón, galán e inteligente, haciendo rememoranza del buen rocky......aaaaa, pero si canela ha hecho bien su trabajo desde la llegada(como dajar su ira botada en la oficina del maldito opresor y cerdo imperialista)se ha ganado dos merendinas conmigo.

pancho | 28-11-2005 17:27:40

que quieres que te diga...

es una belleza, totalmente comestible!

ahora...por otro lado...encuentro algo burgués el tener perros de raza; prefiero los de la calle viste? esos aque nadie los crió para venderlos. Pero esa es mi opinión.
Toda mi vida crié perros y gatos plebeyos.(como yo.

Me alegro de que estés contento con tu hermosa y deliciosa cachorra
Hay toda una escuela para enseñarla sabes? se llama Conductismo. la misma con la cual nosotros nos hacemos hábitos

C.

CArloT | 28-11-2005 20:26:29

Todos podemos cambiar y mejorar, sólo basta con quererlo de verdad. Que bueno que un animal tan noble como un perro te de la oportunidad de darte cuenta de eso. En cuanto a las oportunidades también hay que buscarlas y ganárselas y parece que vas por buen camino.
Un abrazo

Leonor

Leonor | 28-11-2005 20:57:23

Casi me haces llorar hombre...¡¡¡

Pero aún así, no me convences, no me gustan las mascotas, y listo..

Saludos,

Angelita | 02-12-2005 20:30:48

Muy conmovedora tu historia .......
Pero sigo manteniendo lo que te dije la otra vez, los cuidados anexos de las mascotas son agotadores.
Por otro lado, siento que uno debe cuidarse muy bien a uno mismo, para poder cuidar a otro ser vivo, por eso yo estoy practicando primero con plantas, luego vendrán los animales y algún día los hijos.......
De todos modos es bella
Saludos

Pamela | 07-12-2005 19:33:48

Igual entiendo la posición de la Pamela, pero de repente es bueno tirarse a la piscina aperrar (literalmente). En todo caso, reconozco que hay días en que todos estamos medios chatos con la Canela, y yo he propuesto ya varias veces darle diazepam, ritalin, valium o un tapsin noche, pero mis propuestas no han tenido buena acogida. Saludos,
M.

Malaquias | 14-12-2005 14:20:56

Decir que TODOS a veces estamos medios chatos de Canelita es MUCHA gente querido. Si no te damos ritalín a ti en tus días difíciles, por qué a ella.

Besos.

Leonor

Leonor | 14-12-2005 22:54:48

Leonor:
No vamos a ventilar nuestro decadente desempeño como educadores caninos por esta vía pública, aún cuando yo no sea EL PRINCIPAL RESPONSABLE de la malcrianza y actitud consentida de la Canelita. Además, si yo tuviera todos la atención y cariño que tiene la perrita, no tendría días difíciles.

Otros besos,

M.

Malaquías | 15-12-2005 13:47:50

No creo mucho en lo de la tirria violenta y el casi asco por los animales... Todavía me acuerdo como te emocionaste en la playa cuando yo andaba paseando con un boxer (Shogún su nombre). Creo que más que tirria, preferías no recordar lo que le había pasado a tu babeante can.

Don Vitto | 15-12-2005 13:54:26

Hay gente mal agradecida y tú en la cúspide "Malaquías".
Más besos.

Leonor

Paola Leonor | 15-12-2005 15:12:01

Si, es verdad, soy mal agradecido con todas tus atenciones, pero que yo recuerde aún no me rascan la panza tirado en el suelo, ni me toman en brazos hasta quedarme dormido... en fin, debe ser nostalgia de mis tiempos en la sala cuna.

Más besos, Leonor.

Vitto: Efectivamente, recuerdo ese encuentro y el hermoso can que los acompañaba. Me recordó al gran Rocky, pero fue un recuerdo alegre. A propósito, ¿dónde compraste esa botella para perros? (notable)

Malaquías | 15-12-2005 15:36:33

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